Cuando una empresa busca film estirable para su almacén, uno de los primeros parámetros técnicos con los que se encuentra es el grosor expresado en micras (µm). Y muchas veces, la decisión se toma de forma poco fundamentada: se compra el mismo tipo de siempre, o simplemente el más barato del catálogo, sin analizar si el grosor es realmente adecuado para la carga que se debe embalar. El resultado puede ser doble: si el film es demasiado fino, se rompe y la carga llega dañada; si es demasiado grueso, se está pagando más de lo necesario por cada palet embalado. En esta guía técnica explicamos qué son las micras, cómo influyen en el rendimiento del film y cómo elegir el grosor correcto para cada tipo de carga.
Qué son las micras y por qué determinan el rendimiento del film
Una micra (µm) es una millonésima parte de un metro, o lo que es lo mismo, una milésima de milímetro. Los films estirables para paletizar tienen espesores que oscilan entre las 8 y las 35 micras según el tipo y la aplicación prevista. Para poner esto en perspectiva: un cabello humano tiene un diámetro de entre 60 y 80 micras; el film estirable más fino del mercado es aproximadamente ocho veces más delgado que un cabello.
El grosor en micras determina tres propiedades fundamentales del film: la resistencia al desgarro (la capacidad de aguantar un esfuerzo puntual sin romperse), la fuerza de retención (la compresión que ejerce sobre la carga una vez aplicado) y el rendimiento por bobina (cuántos metros de film por kilogramo de material). Un film más grueso ofrece mayor resistencia y mayor fuerza de retención, pero menor número de metros por kilogramo, lo que eleva el coste por palet. Un film más fino es más económico en términos de material pero puede ser insuficiente para cargas exigentes.
La clave es encontrar el equilibrio: el grosor mínimo que garantiza la integridad de la carga durante el almacenamiento y el transporte, sin pagar por un margen de seguridad que no se va a necesitar. Este equilibrio varía significativamente según el peso, la forma, la fragilidad y el recorrido de la carga.
Los grosores disponibles y sus aplicaciones
El mercado de film estirable industrial ofrece varios grosores estándar, cada uno pensado para un rango de aplicaciones específico. A continuación describimos los principales:
17 µm — Film fino para enfardadoras
El film de 17 micras es el más fino dentro de la gama de film automático para enfardadoras. Su uso está exclusivamente orientado a máquinas que incorporan un sistema de preestiramiento mecánico: la enfardadora estira el film al 200-300% durante la aplicación, multiplicando su longitud efectiva y su fuerza de retención. A pesar de su bajo grosor inicial, el resultado final sobre la carga es excelente gracias a la tensión controlada de la máquina. No debe utilizarse en aplicación manual, donde el resultado sería claramente insuficiente para cualquier carga.
Es la opción más económica para operaciones con enfardadora y cargas estándar —cajas de cartón, bolsas, envases regulares— que no superen los 400-500 kg. Su ventaja principal es el coste muy bajo por palet y las bobinas de mayor metraje (hasta 2.500 metros), que reducen el tiempo de cambio en la línea de embalaje automático.
20–23 µm — Film manual estándar
El rango de 20 a 23 micras es el más extendido en el mercado para aplicación manual. Es el grosor de referencia para el film estirable manual estándar y cubre la gran mayoría de necesidades de paletizado en almacenes industriales: cargas de hasta 500-600 kg, productos en cajas de cartón, envases plásticos, productos alimentarios envasados y mercancía de distribución general.
Las bobinas de este grosor tienen entre 150 y 300 metros y permiten envolver entre 15 y 25 palets según el número de capas aplicadas. Son el punto de equilibrio entre coste, disponibilidad y versatilidad. Para la mayoría de pequeñas y medianas empresas que paletizen volúmenes moderados con cargas no especialmente exigentes, este es el punto de partida lógico.
23–30 µm — Film manual reforzado
A partir de 23 micras, y especialmente en el rango de 25-30 micras, entramos en la categoría del film reforzado. Este grosor está pensado para situaciones donde el estándar se queda corto: cargas que superen los 600-800 kg, productos con esquinas metálicas, perfiles de acero, madera sin lijar u otros materiales con aristas que podrían perforar un film más fino, y mercancía especialmente frágil que requiere una compresión adicional para evitar cualquier movimiento.
La mayor resistencia al desgarro del film reforzado reduce las roturas durante la aplicación y las incidencias durante el transporte. En términos de coste por palet, puede ser comparable al estándar si las roturas del film fino obligaban a aplicar capas adicionales o a reenvolver palets: el coste de tiempo y material de esas incidencias suele superar el diferencial de precio entre un grosor y otro.
8–12 µm — Film preestirado
El film preestirado tiene un grosor nominal de entre 8 y 12 micras, pero esta cifra no es comparable directamente con los grosores del film estándar porque el material ya ha sido estirado en fábrica. El film preestirado ya viene elongado al 250-300%, por lo que su espesor efectivo sobre la carga es mayor de lo que sugiere el número de micras. Este tipo de film tiene sus propias consideraciones de selección, que puedes consultar en detalle en nuestro artículo específico sobre film preestirado.
Al comparar espesores entre film estándar y film preestirado, ten en cuenta que las micras indicadas en el preestirado son las del material una vez estirado en fábrica. Un film preestirado de 10 µm ofrece una fuerza de retención comparable a un film estándar de 20-23 µm correctamente aplicado, porque el efecto de la elongación ya se ha producido antes de que el operario lo utilice.
Cómo determinar el grosor correcto para tu carga
La selección del grosor adecuado depende de cuatro variables principales que caracterizan cada tipo de carga: el peso total del palet, la regularidad de la forma de los productos, la fragilidad de la mercancía y la distancia y condiciones del transporte. Analizar estas cuatro variables de forma sistemática permite llegar a la recomendación correcta en la mayoría de casos.
Peso total del palet: es la variable más directa. Cargas por debajo de 300 kg no plantean exigencias especiales y pueden embalarse con film de 20 micras sin problema. Entre 300 y 600 kg, el film de 20-23 micras sigue siendo suficiente con el número adecuado de capas. Por encima de 600 kg, es recomendable pasar al reforzado de 23-30 micras, especialmente si la carga es inestable o tiene mercancía pesada en la parte superior.
Regularidad de la forma: las cargas de forma regular —cajas de cartón apiladas de forma ordenada, palés compactos sin salientes— son las menos exigentes con el film. Las cargas irregulares —tubos, perfiles, piezas con esquinas, productos de formas distintas mezclados— crean puntos de presión localizada sobre el film que pueden provocar roturas con grosores estándar. Para estas cargas, el reforzado es la opción más segura.
Distancia y condiciones del transporte: un palet que recorre 20 km en un camión local no está sujeto a las mismas vibraciones y esfuerzos que uno que viaja 800 km en una ruta de larga distancia o que hace varias manipulaciones de transbordo. Para transporte de larga distancia o con múltiples manipulaciones, usar un film con un margen de seguridad adicional en el grosor es una inversión prudente frente al riesgo de incidencias.
Tabla de selección: grosor recomendado según tipo de carga
| Tipo de carga | Peso aprox. | Características | Grosor recomendado | Tipo de film |
|---|---|---|---|---|
| Cajas de cartón regulares | < 400 kg | Forma regular, sin aristas | 20 µm | Manual estándar |
| Distribución general mixta | 300–600 kg | Mezcla de productos, forma razonablemente regular | 23 µm | Manual estándar |
| Productos industriales pesados | 600–1.000 kg | Peso alto, posibles aristas | 25–30 µm | Manual reforzado |
| Perfiles, tubos, piezas metálicas | Variable | Forma muy irregular, aristas cortantes | 28–30 µm | Manual reforzado |
| Cargas ligeras en línea automática | < 400 kg | Regular, con enfardadora | 17–20 µm | Automático |
| Cargas estándar en línea automática | 400–800 kg | Regular-irregular, con enfardadora | 20–23 µm | Automático |
| Cargas volumen medio con ergonomía | 200–600 kg | Regular, prioridad ergonomía | 8–12 µm | Preestirado |
Errores comunes al elegir el grosor y cómo detectarlos
Los dos errores más frecuentes en la selección de micras van en direcciones opuestas pero tienen el mismo origen: no haber analizado correctamente las necesidades de la carga. El primer error es sobredimensionar el grosor: usar un film reforzado de 28-30 micras para cargas de cajas de cartón normales. Esto no provoca incidencias —la carga llega correctamente— pero supone un sobrecoste sistemático en material de embalaje que se acumula de forma invisible mes a mes. Si nunca tienes roturas de film y nunca recibes reclamaciones por mercancía desestabilizada, es posible que estés usando más grosor del necesario.
El segundo error, a la inversa, es usar un film demasiado fino para una carga exigente por el único motivo del precio por bobina. Las señales de alarma son claras: roturas frecuentes durante la aplicación, necesidad de aplicar un número elevado de capas para compensar la falta de resistencia, o incidencias de carga desestabilizada durante el transporte. Si detectas cualquiera de estos síntomas, prueba con el siguiente grosor disponible antes de asumir que el problema es otro.
Un tercer error, menos frecuente pero también relevante, es no distinguir entre film manual y film automático. El film automático no debe usarse en aplicación manual: no está diseñado para ser estirado manualmente y su comportamiento con el esfuerzo humano es impredecible. Igualmente, el film manual no debe utilizarse en enfardadoras que trabajan a tensiones para las que ese film no está dimensionado.
Cómo hacer la prueba y ajustar el grosor de tu film
Si tienes dudas sobre si el grosor que usas actualmente es el más adecuado, la mejor forma de verificarlo es hacer una prueba controlada. El proceso es sencillo: identifica dos o tres tipologías de carga representativas de tu operación, solicita muestras de distintos grosores de film para cada tipología y realiza una prueba de embalaje real con cada opción, incluyendo el transporte simulado o real de algunos palets de prueba.
Durante la prueba, registra: el número de capas necesarias para una sujeción correcta, las roturas o incidencias que se producen durante la aplicación, el comportamiento de la carga tras el transporte y el consumo de metros de film por palet. Con estos datos, puedes calcular el coste real por palet para cada grosor y tomar la decisión con criterio económico y no solo basándote en el precio por bobina.
Podemos orientarte sobre el grosor más adecuado para tu operación y enviarte muestras de film estirable en distintos grosores para que puedas hacer la prueba antes de comprometerte con un pedido. Contacta con nosotros a través de nuestro formulario de solicitud de presupuesto indicando el tipo de carga y el volumen aproximado, y te preparamos una propuesta personalizada.