La mayoría de empresas tienen por separado su proveedor de palets y su proveedor de film retráctil. No es que lo hayan decidido así conscientemente: es el resultado de años de compras por inercia, del departamento de compras que pidió palets a quien siempre los había pedido y material de embalaje a quien siempre lo había suministrado. Sin embargo, si analizas en detalle los costes y la complejidad operativa de esta separación, a menudo descubres que tiene un precio escondido que nadie ha calculado nunca. En este artículo explicamos por qué una solución integral de palets y film retráctil tiene sentido económico y operativo, y cómo implementarla de forma sencilla.
Los costes ocultos de tener proveedores separados
Cuando una empresa tiene dos proveedores distintos para palets y film retráctil, los costes directos son evidentes: dos facturas, dos precios negociados por separado, dos mínimos de pedido que gestionar. Pero los costes indirectos son los que realmente impactan en la operación diaria y rara vez aparecen en una hoja de cálculo de compras.
El primero y más obvio es la gestión de dos calendarios de entrega. Si los palets llegan el lunes y el film no llega hasta el miércoles, tienes palets apilados en el almacén ocupando espacio y sin poder operarlos, o tienes que organizarte para usar el stock residual de film que queda. Si llegan el mismo día pero por camiones distintos, necesitas dos recepciones, dos albaranes, dos verificaciones. Son minutos y energía que se suman en silencio cada semana.
El segundo coste oculto es el mínimo de pedido doble. Un proveedor de palets puede tener un mínimo de 50 o 100 unidades. Un proveedor de film puede tener un mínimo de 5 o 10 bobinas. Si tu consumo semanal es inferior a esos mínimos en alguno de los dos, o bien llevas demasiado stock de seguridad —con el coste financiero y de espacio que eso implica—, o bien haces pedidos por encima de lo que necesitas para llegar al mínimo. Con un solo proveedor, el volumen combinado de ambos productos facilita cumplir los mínimos con pedidos más ajustados a tu consumo real.
El tercer coste es el tiempo de gestión de incidencias. Cuando hay un problema con un palet que llega roto o un film que se rompe más de lo esperado, con proveedores separados hay que gestionar la incidencia con interlocutores distintos. Con un solo proveedor, la resolución es mucho más rápida: una llamada, un interlocutor, una solución.
Suma el tiempo de hacer pedidos, recibir entregas, gestionar facturas e incidencias de todos tus proveedores de material de embalaje. En muchas empresas medianas, este proceso consume entre 3 y 6 horas semanales de personal de compras o almacén. Consolidar proveedores reduce este tiempo de forma directa y libera capacidad para tareas de mayor valor.
Qué es una solución completa de paletizado
Una solución integral de paletizado es exactamente lo que parece: disponer de todos los elementos necesarios para un paletizado correcto —el palet adecuado, el film adecuado y la técnica correcta de aplicación— de un único proveedor y con una única gestión. No es un concepto complicado, pero requiere que el proveedor tenga realmente ambos productos en stock y pueda suministrarlos de forma fiable y simultánea.
El palet correcto para tu aplicación depende del tipo de mercancía, el peso de la carga, el formato de las cajas, el sistema de almacenamiento y los requisitos del cliente o del punto de destino. No todos los palets sirven para todo. Un europalet estándar 120×80 es la opción más versátil, pero para ciertos formatos de caja o ciertos sistemas de transporte, puede ser más eficiente un palet de 60×80 o un CP7. Esta elección afecta directamente a cuánto film necesitas por palet, y entender la relación entre ambos es parte de una buena estrategia de embalaje.
El film correcto para tu operación depende de si tienes enfardadora o aplicas manualmente, del peso y la estabilidad de tus cargas, y del nivel de protección que necesita la mercancía durante el transporte. Y la técnica de aplicación —número de vueltas, superposición entre capas, tensión— determina si obtienes el nivel de sujeción necesario con el mínimo consumo de film posible.
Cómo el tamaño del palet afecta al consumo de film
La relación entre el formato del palet y el consumo de film no es intuitiva para muchos responsables de logística, pero es directa y cuantificable. A mayor perímetro del palet, más film necesitas por vuelta y por tanto por unidad paletizada.
Calculemos un ejemplo concreto. El europalet estándar tiene dimensiones de 120×80 cm. Su perímetro es 2×(120+80) = 400 cm = 4 metros. Si aplicamos 4 vueltas completas con un 20% de solapamiento, el consumo por palet es aproximadamente 4 metros × 4 vueltas × 1,2 (solapamiento) = 19,2 metros de film por palet.
El palet de 60×80 cm tiene un perímetro de 2×(60+80) = 280 cm = 2,8 metros. Con las mismas 4 vueltas y 20% de solapamiento, el consumo es 2,8 × 4 × 1,2 = 13,4 metros de film por palet. Un ahorro del 30% en consumo de film simplemente por usar un formato de palet más pequeño, cuando la mercancía lo permite.
| Formato de palet | Dimensiones | Perímetro | Film por palet (4 vueltas) | Ahorro vs europalet |
|---|---|---|---|---|
| Europalet 120×80 | 120 × 80 cm | 400 cm | ~19,2 m | Referencia |
| Palet 60×80 | 60 × 80 cm | 280 cm | ~13,4 m | –30% |
| Palet CP7 (100×120) | 100 × 120 cm | 440 cm | ~21,1 m | +10% |
| Palet industrial 120×100 | 120 × 100 cm | 440 cm | ~21,1 m | +10% |
Esta tabla ilustra algo importante: la elección del formato de palet no es solo una decisión de carga y transporte. Tiene un impacto directo y calculable en el coste de embalaje. Un proveedor que suministra tanto palets como film puede ayudarte a optimizar esta relación de forma global, algo que un proveedor especializado en solo uno de los dos productos difícilmente puede hacer.
Qué film usar con cada tipo de palet
La compatibilidad entre el tipo de palet y el film no se limita al perímetro. Hay otros factores técnicos que influyen en la elección óptima del film para cada aplicación.
Para el europalet EPAL 120×80, la opción más común es film manual estándar de 20-23 micras para aplicación manual en volúmenes bajos o medios, y film automático de 17-20 micras para enfardadora cuando el volumen lo justifica. Las cargas sobre europalet suelen ser estándar y no requieren especificaciones especiales de film salvo que el producto sea particularmente pesado o irregular.
Para el palet CP7 (palet químico 100×120), la geometría y el peso habitual de las cargas —típicamente bidones, garrafas y contenedores industriales— hacen recomendable film de mayor resistencia: 23-30 micras manual reforzado, o film automático de mayor calidad mecánica. Las aristas de los contenedores industriales pueden ser agresivas con el film estándar.
Para el palet 60×80, muy utilizado en distribución alimentaria y de bebidas, el film estándar de 20-23 micras es generalmente suficiente. El menor perímetro implica que cada bobina rinde más palets, lo que hace aún más interesante optimizar el coste por bobina comprando en volumen.
Cómo configurar un pedido combinado de palets y film
La mecánica de un pedido combinado es sencilla. Defines tu consumo habitual de ambos productos —cuántos palets de qué tipo y cuántas bobinas de qué referencia— y lo agregas en un único pedido con una única entrega. En Flexpal, este tipo de pedido combinado es habitual y lo gestionamos con la misma logística que cualquier pedido de palets: camión con carga completa o grupaje según el volumen, entrega en 24 horas en toda Cataluña.
Para empresas con consumo regular y predecible, la opción más cómoda es configurar un pedido periódico —semanal, quincenal o mensual según tu ritmo de consumo— con cantidades fijas. Esto elimina completamente la gestión activa del aprovisionamiento: sabes que el martes llegarán los palets y el film, que tienes stock suficiente hasta la siguiente entrega, y que el precio está acordado de antemano. El departamento de compras puede despreocuparse del seguimiento y centrarse en otras prioridades.
Si tus volúmenes varían según la estacionalidad —algo común en sectores como alimentación, bebidas, construcción o logística de distribución— el modelo de pedido periódico puede hacerse flexible: una cantidad base garantizada y un volumen adicional bajo demanda con plazo de entrega de 24-48 horas.
El caso económico de la solución integral
Más allá de la comodidad operativa, la solución integral tiene un caso económico directo que puedes calcular para tu empresa. Los tres componentes de ahorro son los siguientes.
Ahorro en transporte: consolidar en una sola entrega los palets y el film elimina un flete. Dependiendo de la distancia y el volumen, esto puede suponer entre 50 y 200 euros por entrega que ya no pagas al segundo proveedor. Para empresas con entregas semanales, el ahorro anual es de varios miles de euros.
Mejora en condiciones comerciales: al concentrar el volumen de compra en un solo proveedor, tu volumen total aumenta y tu capacidad de negociación mejora. Es más fácil obtener descuentos o condiciones preferentes cuando eres un cliente que mueve volumen en múltiples líneas de producto que cuando eres un cliente pequeño en cada una de ellas.
Reducción del coste administrativo: menos facturas que procesar, menos órdenes de compra que emitir, menos reconciliaciones contables que hacer. En muchas empresas, el coste de procesar una factura —entre gestión, aprobación y contabilización— está entre 15 y 30 euros. Si emites 50 facturas al año de dos proveedores, son 100 facturas; con uno solo, son 50. La diferencia suma.
La suma de estos tres componentes normalmente supera con claridad cualquier diferencia de precio unitario que pudiera existir entre un proveedor especializado en un solo producto y uno que suministra ambos. La solución integral no sacrifica precio: lo que sacrifica es complejidad innecesaria.